Rosacea Y Cuperosis

La piel del rostro es particularmente vulnerable a las rojeces, la cuperosis, la eritrosis o la rosácea. Para evitar que esta patología continúe a lo largo del tiempo, debe diagnosticarse lo antes posible. 


Una de las causas de estas rojeces es la fragilidad excesiva de los capilares sanguíneos de la zona media del rostro.

Cuando los capilares sanguíneos son frágiles, tienen más tendencia a dilatarse y a ser más permeables, por lo que se originan fenómenos inflamatorios en el interior de la piel. La consecuencia es que en la superficie de la piel aparecen las rojeces y estás pueden incrementar con el frío, la calor, la alimentación o incluso los estados de ánimos.

Rosacea Y Cuperosis 

Mostrando 1 - 1 de 1
Mostrando 1 - 1 de 1